Durante años, se ha asumido que el dolor en el hombro está relacionado con un “espacio subacromial reducido”, lo que supuestamente generaría más roce o compresión en los tejidos. Pero, ¿qué dice la evidencia actual?
Un nuevo metaanálisis lo deja claro: no hay relación directa entre el espacio subacromial y el dolor.
Qué dice la evidencia
Un metaanálisis publicado en Scientific Reports (2020), que analizó a 775 pacientes con síndrome de dolor subacromial (SAPS), concluye:
❌ No hay relación entre la distancia acromiohumeral (AHD) y el dolor:
- ❌ Ni en reposo
- ❌ Ni en abducción a 45° o 60°
- ❌ Ni con el paso del tiempo
Incluso cuando los pacientes mejoran tras el tratamiento, el espacio subacromial no cambia significativamente.
Curiosamente, un mayor espacio subacromial puede estar relacionado con un peor pronóstico.
Esto cambia completamente la forma en que entendemos y abordamos el dolor de hombro.
Entonces… ¿dónde debemos enfocar nuestro trabajo como fisioterapeutas?
La ciencia apunta hacia una dirección clara: En la función muscular, el control motor y los factores biopsicosociales.
✅ Trabajo sobre rotadores del manguito
✅ Reeducación escapulotorácica
✅ Educación, fuerza, control y movilidad
✅ Apoyo emocional y percepción del dolor
Deja de perseguir milímetros: empieza a construir movimiento de calidad
Este estudio refuerza la necesidad de dejar atrás modelos puramente estructurales y centrarnos más en la función, el movimiento y el contexto de cada paciente.
La ciencia nos guía. La clínica lo confirma.