Durante mucho tiempo se ha considerado que una rotura completa del tendón isquiotibial proximal requería cirugía casi de forma automática. Sin embargo, un reciente estudio publicado en BMJ Open Sport & Exercise Medicine (2025) plantea una alternativa:
Un enfoque conservador bien estructurado también puede ser exitoso, incluso en atletas de élite.
El estudio
Un grupo de 4 atletas olímpicos con rotura completa del tendón conjunto isquiotibial fue tratado sin cirugía y logró volver a competir a alto nivel.
¿Qué se hizo?
- Diagnóstico precoz mediante resonancia magnética
- Inicio inmediato de fisioterapia intensiva (2 sesiones/día)
- Carga progresiva desde la fase aguda
- Evaluaciones constantes con imagen y pruebas de fuerza
- Retorno al deporte solo si:
- No hay dolor
- No hay edema
- Fuerza ≥85%
- Función completa en campo
Resultados
- 3 de los 4 atletas regresaron a competir entre las 8 y 13 semanas
- Uno de ellos ganó medalla internacional
- Solo un caso fue operado: por una recaída con contacto directo
¿Qué aprendemos como fisioterapeutas?
- No todo se opera: si el abordaje es precoz, estructurado y bien monitorizado, el éxito es posible sin quirófano.
- La carga temprana, bien gestionada, estimula la regeneración, no la frena.
- El retorno al deporte no se mide en semanas, sino en criterios funcionales y objetivos.
- El tratamiento conservador puede ser de alto rendimiento, si está bien diseñado y personalizado.
Esta evidencia nos invita a repensar nuestros enfoques.
Con planificación, control y decisión compartida entre el equipo médico y el paciente, no todas las roturas completas necesitan cirugía.
La fisioterapia de alto nivel no solo trata lesiones: ofrece alternativas, construye confianza y recupera el rendimiento.